¿Y si os recomendara una escapada rural y os aconsejara dónde comer en Huesca?

La vida en las grandes urbes está llena de estrés y contaminación. Semáforos, aglomeraciones, atascos y grandes colas son algunas de las consecuencias de vivir en la ciudad con las que muchos tenemos que lidiar prácticamente a diario. Es por ello que, cuando se tiene la oportunidad, respirar aire puro sea una opción más que recomendable.

¿Una recomendación? Dejarse cautivar por la magia agreste de Huesca. Sus pueblos no solo aportan un escenario bucólico al más puro estilo virgiliano, sino que sus monumentos, su legado medieval y la amabilidad de sus gentes hacen olvidar cualquier mal rato en un metro en hora punta. Y si además sabes dónde comer en Huesca, es probable que hagas de tu día de campo una experiencia inolvidable.

Y es que las ciudades cada vez están más colmadas de establecimientos de comida rápida y ya es bastante difícil pasear y encontrar un restaurante original, de calidad y que no forme parte de una cadena. Ese problema no lo tendrás si vienes a Huesca, pues en sus pueblos hay una variada y original oferta gastronómica de entre la que destacan sus restaurantes. Después de ese agradable paseo y de respirar aire puro, la mejor opción es llamar y reservar mesa para que el día esté completo.

Ya escribió Fray Luis de León: “¡Qué descansada la vida del que huye del mundanal ruido!” Su inspiración fue el poeta romano Horacio, para quien el que se escapaba de la ciudad era, además, dichoso, consagrándolo en su célebre “beatus ille”.

Si quieres sorprender a tu pareja o hacer algo diferente con tu familia o amigos, no lo dudes y escapa a los pueblos de Huesca. Nosotros os lo ponemos fácil, os esperamos en Restaurante Casa Rufino.