Con la llegada del invierno, los amantes de la naturaleza que deseen visitar Aragón pueden plantearse dónde comer en Huesca.

Ante una pregunta así, se puede responder que si apetece una buena carne con todo el aroma de las brasas, encontrar dónde comer en Huesca resulta sencillo.

La carne es un alimento que resulta saludable por su contenido en proteínas, minerales, vitaminas, agua y grasas. Las proteínas de la carne son de gran valor biológico y contienen aminoácidos esenciales para el funcionamiento correcto del organismo y para la salud.

Entre los minerales, además de calcio, fósforo, magnesio y potasio, destaca el hierro. Tiene grandes cantidades de vitaminas del grupo B y las grasas que contiene son mínimas respecto a su porcentaje de agua.

En resumen, comer carne es todo un placer, además, si se ha elaborado con mimo y esmero, supone un regalo al paladar.

Un viaje por las tierras de Huesca supone la visita de rutas de castillos y uno de sus enclaves es la Comarca de la Hoya, donde entre sus diversas sierras se encuentra la de Loarre.

Una escapada en la que se dan la mano la cultura y la naturaleza. Parajes en los que se respiran aires sin contaminación y que invitan a practicar el senderismo y, para los más osados, la escalada.

Sin lugar a dudas, unas jornadas que se disfruten de una forma u otra abrirán el apetito y se tendrá el deseo de saborear una buena comida. Escoger la carne como plato principal es una apuesta acertada que se puede siempre acompañar de un no menos saludable vino tinto.

En el Restaurante Casa Rufino nos resultará agradable recibirte y te ayudaremos a recuperar fuerzas en un ambiente acogedor y relajado donde podrás optar por un chuletón, entrecot o costillas de cordero con todo el sugerente aroma de las brasas.